martes, 22 de junio de 2010

390.

-Te arriesgas demasiado, Caperucita.
-Me gusta el riesgo, ¿no te lo había dicho nunca? Es divertido jugar con fuego.
-Hasta que te quemas.
-No me importa quemarme. Creo que lo sabes.
-También sé que eres muy cabezota.

Por eso me enamoré de ti.

10 comentarios:

Toc, toc... ¿Hay alguien en casa?